miércoles, 25 de febrero de 2009

Tokyo - Ikebukuro

Ikebukuro es el barrio donde viví hace quince años cuando me dieron la beca para ir a estudiar japonés y conocer su cultura. Tenía muchas ganas de regresar.

Desayuné en Andersen, una cafetería al estilo europeo (danés por el nombre, supongo) que se encuentra dentro del recinto de la estación. Como os comento en varias ocasiones desayunar es relativamente caro. Me explico, no es caro por el precio (sale entre 5 y 8 euros) sino en relación a la comida y cena de menú ya que puede salir exactamente por lo mismo. La pasta que me tomé con el café estaba muy buena, creo que llevaba zanahoria y alguna fruta o verdura más.

Al salir de la estación seguía lloviendo y no dejó de hacerlo hasta después de comer. Lo primero que hice fue dirigirme al templo de Zohshigaya Kishimojindo. La diosa Kishimojin trae buena fortuna para la concepción y un parto feliz así que aquellas que estais en estado de buena esperanza y que seguís el blog daros por bendecidas que le he echado una monedita y he rezado por vosotras tal y como lo hacen aquí!!

Deshice el camino de nuevo en dirección a la estación y me acerqué a la librería Junkudo. Me estuve un rato ojeando los libros de aprendizaje de japonés pero no me he decidido. Creo que dejaré estar la idea de comprarme un libro a lo clásico; hay que adaptarse a las nuevas tecnologías (internet y ipod ofrecen nuevas alternativas, je, je!!)

Continué por la calle Sunshine60 que durante el día es peatonal y volví a recaer visitando otra tienda de Tokyu Hands. Creo que podría haberme estado toda la mañana. Hay productos y artilugios de todo tipo que le llaman a uno la atención: desde huchas con cara humana que se tragan la moneda haciendo gestos a mini-plantas que crecen en un tubito de metacrilato de tamaño super-reducido (de hecho, son avalorios que se llevan colgados del móvil). Miles y miles de artículos a cada cuál más raro.

Satisfecho con la visita (compré los primeros souvenirs del viaje) me dirigí hacia el área Sunshine City. Se compone de un edificio de oficinas de 60 plantas con su correspondiente mirador, de un hotel, el Sunshine City Prince que es donde vivía en mi anterior viaje a Japón (planta 37, último piso, excelentes vistas, ay! que tiempos!!), un centro comercial, restaurantes a tutiplén, un acuario, un planetarium y no sé cuántas cosas más.

Se puede acceder al Sunshine City a través del Salón del automóvil Amlux de Toyota. Es un mega concesionario de 7 plantas pero al estilo salón de automóvil no concesionario de coches. Tienes azafatas que te informan de las características de los coches, personal de limpieza que están continuamente lustrando los vehículos y la posibilidad de conducirlos, de conducir en juegos de simulación, de conocer las características de los coches de F1 del equipo Toyota y de ver cortometrajes de Toyota en su cine en forma de esfera. En esta ocasión al ser día laborable no había función pero recuerdo de la anterior vez que valía mucho la pena.

Pasé por mi hotel y en la recepción me hice una foto. La recordaba más grande (que lo es) y seguía teniendo la misma decoración (ahora ya se ve un poco desfasadita).

Comí por el centro comercial y el resto de la tarde/noche fue paseo y más paseo por los diferentes tipos de establecimientos. Estuve un uno dedicado al anime, nueve plantas dedicadas en exclusiva al tema (cd, dvd, libros, figuras, etc). Naturalmente parecía un abuelo, la media de edad de los consumidores era de 15 años como mucho.

アルベルト

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Acerca del blog

Un mes en Zipango es un blog sobre mi viaje a Japón en el que compartiré con vosotros mis vivencias diarias con la cultura y gente del país. Espero hacerlo lo más entretenido y ameno posible :-)

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